Ubicado a orillas del río Uruguay, y muy cerca del Parque San Carlos, el Naranjal de Pereda es uno de los sitios históricos más significativos de Concordia. Este espacio fue escenario de importantes acontecimientos desde la época colonial hasta el auge industrial del siglo XIX, combinando historia, cultura y naturaleza en un entorno único.
En el siglo XVIII, el paraje conocido como El Naranjal fue habitado por los primeros pobladores de la región y formó parte de la antigua ruta comercial de la yerba mate. Ya en el siglo XIX, el lugar cobró relevancia con la instalación de un saladero que comenzó a funcionar el 21 de marzo de 1883, marcando un hito en el desarrollo industrial de la zona. Años más tarde, el predio fue adquirido por Celedonio Pereda, quien restauró la mansión principal y le otorgó el nombre que conserva hasta hoy.
El Naranjal de Pereda ofrece visitas guiadas que permiten conocer en profundidad su valor histórico y su papel en la evolución económica y social de Concordia. Durante el recorrido se pueden apreciar los vestigios arquitectónicos del antiguo saladero, como la chimenea de ladrillos y los cimientos de la planta industrial, testigos del pasado productivo del lugar.
El entorno natural que lo rodea, con vistas al río Uruguay y senderos arbolados, invita a disfrutar de un paseo al aire libre, ideal para conectarse con la historia y el paisaje que forman parte del patrimonio de la ciudad.